Dominio
Desarrollo del lenguaje
Los bebés y los niños pequeños están motivados para comunicar sus necesidades, compartir significados con los demás y aprender sobre su mundo interactuando con sus cuidadores y comunidades. Al nacer, el cerebro del bebé está organizado para desarrollar el lenguaje. Los bebés están preparados para aprender cualquier idioma utilizada por sus cuidadores y pueden aprender más de una lengua al mismo tiempo.
Los bebés y los niños pequeños se comunican utilizando sonidos, expresiones faciales, gestos y palabras. Desarrollan el lenguaje y la lectoescritura temprana interactuando con las personas de su entorno. Experiencias como ver a un padre haciendo señas para sus comidas y juguetes favoritos, escuchar a la abuela contar una historia o pasar las páginas de un libro de cartón con un cuidador de confianza, explorando las imágenes, los símbolos y las páginas, forman las bases del desarrollo del lenguaje de los niños pequeños.
¿Por qué es importante el desarrollo del lenguaje?
El lenguaje proporciona a los niños una poderosa herramienta para compartir sus propios pensamientos y necesidades, forjar relaciones, y aprender información de los demás. El desarrollo de las capacidades de los niños para comprender y utilizar el lenguaje respalda su aprendizaje y desarrollo general. Al explorar su entorno, los niños experimentan un lenguaje que describe nuevos objetos y acciones. A menudo hacen gestos para pedir a sus cuidadores que identifiquen las cosas nuevas que ven. Los bebés y niños pequeños, que están en el proceso de desarrollar sus habilidades de comunicación receptiva y expresiva, pueden usar expresiones faciales, gestos, sonidos o palabras para comunicar sus necesidades sociales y emocionales a los demás. La comprensión y el uso del lenguaje apoyan a los niños a comprender el mundo que los rodea y fortalece sus relaciones con miembros de la familia, compañeros y otras personas.
¿Qué habilidades y conocimientos se describen en el dominio del desarrollo del lenguaje?
Las habilidades y los conocimientos descritos en el dominio del desarrollo del lenguaje se organizan en las siguientes tres categorías:
- Atención y comprensión
- Comunicación
- Lectoescritura temprana
Fundamentos para nacimiento a 36 meses
Abra las categorías a continuación para explorar cómo se aplican los fundamentos a los periodos de edad del nacimiento a 4 meses, 4 a 11 meses, 11 a 23 meses y 23 a 36 meses.
Categoría 1.0Atención y comprensión
Esta categoría describe cómo los niños desarrollan la capacidad de dar sentido al lenguaje.
Edad: Nacimiento a 4 meses
Primeros cuatro meses
Los bebés desarrollan su capacidad de comprender el lenguaje a través de sus primeras interacciones con sus cuidadores. Los bebés aprenden a distinguir entre los estímulos de su entorno, lo que con el tiempo les permite determinar el significado de la comunicación de las personas que les rodean. Algunas de las maneras en que los bebés muestran una capacidad en desarrollo para estar atentos y comprender en los primeros cuatro meses son las siguientes:
- mirar o tocar la cara de alguien que interactúa con ellos (por ejemplo, pueden mirar la cara de un cuidador que les habla mientras les da el biberón)
- reconocer las voces de personas conocidas que les cuidan (por ejemplo, pueden sonreír cuando oyen a uno de sus padres cantar mientras les mece)
- percibir sonidos en su entorno (por ejemplo, pueden girarse para mirar hacia una puerta que se ha cerrado o sobresaltarse cuando un objeto que cae hace mucho ruido)
Edad: 4 a 36 meses
Fundamentos para edades de 4 a 11 meses, de 11 a 23 meses y de 23 a 36 meses.
Fundamento 1.1Estar atento a la comunicación
Indicadores
4 a 11 meses
Los niños se fijan en la cara, las manos o la voz de una persona que se comunica con ellos. Los niños también siguen cada vez más la mirada o los gestos de otra persona para mirar objetos y personas.
Un niño ciego puede seguir señales distintas de la atención visual, como el sonido o el tacto.
11 a 23 meses
Los niños siguen la mirada o el gesto de otra persona para mirar objetos y personas, mirando entre la otra persona y el objeto de atención compartida. Los niños demuestran la comprensión de palabras nuevas experimentadas a través de interacciones y observando o escuchando a otros.
Un niño ciego puede seguir señales distintas de la atención visual, como el sonido o el tacto.
23 a 36 meses
Los niños escuchan el lenguaje oral u observan el lenguaje de señas para aprender sobre objetos, acciones, personas e ideas.
Los niños muestran una capacidad cada vez mayor para entender palabras, frases y oraciones que se les comunican a ellos o a otros, incluso cuando el objeto, la acción, la persona o la idea no están presentes.
Un niño ciego puede seguir señales distintas de la atención visual, como el sonido o el tacto.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Sonreír y mirar la cara de un adulto que sostiene un gorro y comunica: “Vamos a ponernos el gorro antes de salir”.
- Observar la cara y las manos de un adulto que le está leyendo utilizando lenguaje de señas estadounidense (ASL, por sus siglas en inglés).
- Mirar al otro lado de la habitación cuando un niño mayor señala y dice en vietnamita, idioma que comparten: “¡Ahí está el perro!”.
- Hacer un arrullo cuando su abuela dice con voz cantarina en kumeyaay: “¿Cómo te llamas?” y dice el nombre de la niña en kumeyaay”.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Mirar a la cuidadora, al gorro azul, de nuevo a la cuidadora y luego al sombrero amarillo mientras la cuidadora pregunta: “Do you want your blue hat or your yellow hat?” (“¿Quieres tu gorro azul o tu gorro amarillo?”) mientras sostiene y muestra cada gorro. El niño toma entonces el gorro azul.
- Mirar a una niña mayor y a una piedra del tamaño de su mano que está en una estantería cuando la niña mayor pregunta en español, un idioma que comparten, “¿Quieres ver mi piedra nueva?” mientras hace un gesto hacia la piedra de la estantería.
- Moverse para mirar una oruga en el suelo después de que un educador le diga en la lengua del hogar del niño: “Come look at the caterpillar!” (“¡Ven a ver la oruga!”) mientras señala la oruga.
- Mirar entre una educadora, un balde y una pala para arena cuando la educadora dice: “Should we play with this bucket and shovel?” (“¿Jugamos con este balde y esta pala?”), levantando los objetos mientras lo dice. Cuando la educadora pregunta: “Could I have the shovel?” (“¿Me prestas la pala?”) y señala la pala, el niño dice: “Shovel” (“Pala”) y le da la pala a la educadora.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Moverse al otro lado de la habitación y sacar un gorro de la caja de disfraces cuando un niño mayor comunique durante el juego: “I’m gonna be the cook. Where’s the chef hat?” (“Voy a ser el cocinero. ¿Dónde está el gorro de cocinero?”).
- Decir en tagalo e inglés, “Nawala ni Dina jacket niya” (“Dina perdió su chaqueta”) después de escuchar una conversación entre dos educadores.
- Observar a otros dos niños que llevan pañuelos alrededor de los hombros y fingen que son capas. Más tarde, la niña extiende uno de los panuelos hacia un educador, y le dice “I want a cape” (“Quiero una capa”).
- Mirar hacia un rincón de césped y flores cuando un cuidador hace un gesto y dice en español: “¡Mira, margaritas!”. Cuando el cuidador pregunta en español: “¿A qué huele la margarita?”, el niño camina hacia las flores y huele una margarita, luego se vuelve hacia el cuidador y sonríe.
- Observar a un adulto que se esfuerza por abrir una tapa y comunica: “I’m having trouble with this!” (“¡Estoy teniendo problemas con esto!”). Más tarde, mientras intenta alcanzar un objeto, la niña comunica: “I’m having trouble!” (“¡Tengo problemas!”).
Fundamento 1.2Comprender la lengua
Indicadores
4 a 11 meses
Los niños entienden varias palabras conocidas y reaccionan al tono general del cuidador.
11 a 23 meses
Los niños entienden muchas palabras para referirse a objetos, personas y acciones conocidos. Los niños demuestran la capacidad de entender instrucciones.
23 a 36 meses
Los niños entienden muchas palabras sobre diversos temas y aprenden palabras nuevas después de experimentarlas sólo una o dos veces. Los niños entienden los comentarios, las preguntas, las peticiones o las historias de los demás.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Agitar los brazos y mover las piernas de emoción cuando un educador dice en español: “Tengo tu biberón”.
- Sonreír y mirar hacia la puerta cuando un educador comunica en la lengua del hogar del niño: “Look, Daddy is here!” (“¡Mira, papá está aquí!”).
- Levantar las manos cuando un familiar pregunta: “Would you like to be picked up?” (“¿Quieres que te cargue?”).
- Mirar a una persona que acaba de decir el nombre de la niña.
- Llorar cuando un educador grita “¡Ay!” después de que se le caiga algo en el dedo del pie.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Señalar el cartón de leche cuando un educador que está preparando la comida pregunta en español: “¿Qué quieres tomar?”.
- Mirar a un árbol cuando una cuidadora diga en cantonés: “¡Mira! ¡Una ardilla!”
- Correr en el patio cuando una educadora comunica en la lengua del hogar de la niña: “It’s time to go inside.” (“Es hora de entrar”).
- Señalar su propio ombligo cuando un educador lee la frase “¿Dónde está el ombligo?” en un libro ilustrado favorito en español.
- Levantar una pelota y responder: “Here, ball” (“Toma, pelota”), cuando una niña mayor pregunta: “Where is the ball?” (“¿Dónde está la pelota?”).
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Tomar un cartón de leche de una bandeja cuando un educador que sirve la comida pregunta en español: “Te toca elegir. ¿Qué bebida quieres?”.
- Poner las manzanas en el cuenco más grande mientras ayuda a preparar una merienda cuando la educadora comunica: “After I wash the apple, put it in the big bowl.” (“Después de que lave la manzana, ponla en el cuenco grande”).
- Señalar el balde en un libro ilustrado y responder: “Yeah, here!” (“¡Sí, aquí!”) cuando el educador pregunte: “Do you see the bucket in the picture? It looks just like our orange one.” (“¿Ves el balde del dibujo? Es igual que el nuestro naranja”).
- Comunicar “elefante” y “pingüino” con su dispositivo de comunicación aumentada y alternativa (AAC, por sus siglas en inglés) después de que un adulto le pregunte: “What animals did you see at the zoo?” (“¿Qué animales viste en el zoológico?”).
- Traer sus botas y su chaqueta cuando un educador dice en tagalo: “Está lloviendo fuera. Tenemos que ponernos el abrigo y las botas para jugar bajo la lluvia”.
- Ir a la mesa de la merienda después de observar a una educadora decirle a otra persona: “I’m going to put out snacks.” (“Voy a poner la merienda”).
Aportes lingüísticos para niños sordos o con dificultades auditivas
Todos los niños necesitan experimentar una rica aportación lingüística desde la infancia. En el caso de los niños sordos o con dificultades auditivas, es especialmente importante que reciban aportes lingüísticos desde la primera infancia. Los niños sordos o con dificultades auditivas pueden recibir aportes lingüísticos tempranos a través del lenguaje de señas, incluso si sus cuidadores aún están aprendiéndolo. Las familias que deciden utilizar audífonos o implantes cocleares para sus hijos pueden optar por utilizar el lenguaje de señas junto con la lengua hablada, o si su hijo recibe los audífonos o el implante coclear al principio de la infancia, pueden optar por utilizar únicamente la lengua hablada.
Categoría 2.0Comunicación
Esta categoría describe cómo los niños desarrollan la capacidad de comunicarse a través de sonidos, gestos y palabras (orales y señas) y de comunicarse con otra persona.
Edad: Nacimiento a 4 meses
Primeros cuatro meses
Desde que nacen, los bebés producen sonidos, como llantos y gemidos, para comunicar sus necesidades (Harding y Golinkoff, 1979; Zeskin y Lester, 1981). A medida que crecen, los niños aprenden a comunicarse, utilizando gestos y palabras, y a entablar conversaciones con los demás. Antes de alcanzar este nivel de desarrollo, algunas de las maneras en que los bebés se comunican e interactúan en los primeros cuatro meses son las siguientes:
- llorar para expresar sus necesidades o su malestar (por ejemplo, pueden llorar cuando tienen hambre o están cansados)
- hacer gorgoritos, tanto en respuesta a otras personas como cuando están solos (por ejemplo, pueden hacer “ahhh” cuando una cuidadora les dice “Hola, bebé” o “oooh” cuando están acostados solos en una manta)
- responder a otra persona de forma recíproca, casi como en una conversación (por ejemplo, pueden gritar o reírse como respuesta a un cuidador que les habla o hacer muecas, o pueden responder “ah” después de que una cuidadora diga “ah”, como si mantuvieran una conversación)
Edad: 4 a 36 meses
Fundamentos para edades de 4 a 11 meses, de 11 a 23 meses y de 23 a 36 meses.
Fundamento 2.1Comunicar y hablar
Indicadores
4 a 11 meses
Los niños experimentan y practican hacer sonidos o formas con las manos. Los niños utilizan sonidos o gestos para comunicar sus necesidades, deseos e intereses.
Los niños que se desarrollan en el lenguaje de señas balbucean moviendo las manos en formas parecidas a las señas.
11 a 23 meses
Los niños utilizan varias palabras para referirse a las personas que conocen, los objetos que utilizan y las acciones que hagan en su vida cotidiana. Los niños utilizan gestos y unas pocas palabras para comunicar a los demás sus necesidades, deseos e intereses.
Los niños que aún no utilizan el habla o las señas para expresarse pueden utilizar dispositivos de comunicación aumentada y alternativa (AAC, por sus siglas en inglés), como sistemas de tarjetas, tableros de comunicación o programas basados en tabletas.
23 a 36 meses
Los niños utilizan vocabulario sobre diversos temas. Los niños se comunican de una manera que puede entender una persona conocida que hable o haga señas en la lengua del niño.
Los niños también combinan palabras en frases de dos o tres palabras y modifican algunas palabras (por ejemplo, cambiando los verbos al pasado), pero con muchas imprecisiones.
Los niños que aún no utilizan el habla o las señas para expresarse pueden utilizar dispositivos de AAC, como sistemas de tarjetas, tableros de comunicación o programas basados en tabletas.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Abrir y cerrar la mano en respuesta a una cuidadora que le hace señas en lenguaje de señas estadounidense (ASL, por sus siglas en inglés).
- Levantar los brazos y vocalizar para comunicar a un cuidador el deseo de ser abrazado.
- Vocalizar para llamar la atención de un miembro de la familia.
- Balbucear “da da da da” mientras juega.
- Aplaudir después de lanzar objetos de un recipiente.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Hacer señas para “galleta” en ASL para pedir más galletas a la hora de la merienda.
- Hacer señas al cielo y comunicar “luna” en su dispositivo de AAC cuando la luna es visible.
- Decir en samala, “Swe’ swe” (“duerme, duerme”) mientras cubre un osito de peluche con una manta.
- Decir: “¿Vamos parque?” en español mientras hace un gesto hacia una foto de la familia en el parque.
- Decir: “Ver Abu» (una aproximación del niño de «abuelo») mientras tira de la mano de un cuidador, lo que indica que quiere ir con su abuelo, que está en la habitación contigua.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Decir “Más galletas, por favor” en ASL para pedir más galletas a la hora de la merienda.
- Preguntar a un cuidador en cantonés: “呢個係乜嘢?” (“¿Qué es esto?”) mientras señala insectos en un jardín.
- Comentar: “No cabió”, (un error gramatical) cuando explica por qué algo no cupo en una bolsa.
- Gritar en vietnamita,”Tới phiên tớ” (“Es mi turno”) a otro niño en la parte superior de un tobogán.
- Decirle a un educador en español: “Me gusta rojo” cuando elija colores para pintar.
- Hacer una solicitud diciendo en inglés y español: “I need ayuda” (“necesito ayuda”) a un padre.
Fundamento 2.2Habilidades de conversación emergentes
Indicadores
4 a 11 meses
Los niños participan en la comunicación recíproca mediante gestos, expresiones faciales y, a veces, respuestas verbales limitadas.
11 a 23 meses
Los niños utilizan gestos, palabras o balbuceos para responder a la comunicación de otra persona o para iniciar conversaciones con ella.
Los niños que aún no utilizan el habla o las señas para expresarse pueden utilizar dispositivos de comunicación aumentada y alternativa (AAC, por sus siglas en inglés), como sistemas de tarjetas, tableros de comunicación o programas basados en tabletas.
23 a 36 meses
Los niños entablan conversaciones recíprocas en las que responden a otra persona sobre el mismo tema de conversación en general.
Los niños que aún no utilizan el habla o las señas para expresarse pueden utilizar dispositivos de AAC, como sistemas de tarjetas, tableros de comunicación o programas basados en tabletas.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Hacer gorgoritos con un cuidador que le sostiene cara a cara y le habla.
- Balbucear con una cuidadora mientras le cambian los pañales.
- Levantar los brazos por encima de la cabeza cuando un cuidador dice en vietnamita: “Qué grande”.
- Intentar que una cuidadora juegue al escondite ocultando su cara detrás de una manta, descubriéndosela y riéndose.
- Intentar hacer palmadas para que el cuidador siga tocando una rima en inglés, “Pat-a-Cake” (Hacer tortillitas), o una rima en español, “Cuando vayas a la carnicería”.
- Batir las manos en el aire mientras un cuidador canta una canción para jugar con los dedos, como «包饺子» (Hacer albóndigas) en mandarín o “The Itsy Bitsy Spider” (La araña pequeñita) en inglés.
- Abrir y cerrar la boca intentando imitar a una cuidadora después de que éste haga un sonido sacando la lengua y soplando.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Sacudir la cabeza o decir “no” cuando un cuidador le pregunta si está listo para volver a entrar.
- Sostener su juguete favorito hacia la cuidadora como si quisiera jugar. Cuando la cuidadora pregunte: “Should we play with this?” (“¿Jugamos con esto?”), responder saltando con entusiasmo.
- Comunicar “cheese” (“queso”) utilizando un sistema de comunicación por tarjetas cuando un educador pregunte en la lengua del hogar del niño: “What would you like with your snack today, cheese or yogurt?” (“¿Qué te apetece hoy con la merienda, queso o yogur?”).
- Decir en español “Adiós, mamá” y “Adiós, papá”.
- Balbucear en un teléfono de juguete, haciendo pausas de vez en cuando como si escuchara a alguien al otro lado.
- Responder al comentario de una cuidadora sobre un objeto con una acción o comentario relacionado. Por ejemplo, ladrar después de que la cuidadora diga: “Bonito perrito” en tagalo mientras acaricia un perro de juguete.
- Responder en mandarín “熊” (“Oso”) para pedir un cuento favorito, 棕熊,棕熊,你看到了什么? (Oso pardo, oso pardo, ¿qué ves?) después de que un cuidador pregunte “你想看书吗” (“¿Quieres leer un libro?”).
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Decir a un cuidador: “Voló”. Cuando el cuidador responde: “¿Voló? ¿Qué voló?”, el niño responde: “El pájaro”.
- Decir en tagalo y en inglés: “Pusa ko yan. At rainbow. Love ko ang rainbow” (Ése es mi gatito. Y un arcoíris. Me encantan los arcoíris) mientras señala los garabatos que ha hecho cuando se le pregunta: “Ano yang drawing mo?” (¿Puedes hablarme de tu dibujo?).
- Responder en español: “Allí” y señalar la esquina cuando un educador pregunte: “¿Dónde está?”. Cuando el cuidador responde “¿Vamos a buscarlo?”, el niño responde: “Sí, vamos” y tiende la mano para que el educador se la tome.
- Asentir con la cabeza para indicar “sí” cuando la educadora le pregunta si quiere utilizar la pintura de la mesa. Cuando la educadora le pregunta de qué color le gustaría, el niño señala la pintura azul. Después de que la cuidadora confirme: “You’d like the blue paint?” (“¿Te gustaría la pintura azul?”), el niño vuelve a asentir.
- Preguntar a una niña que está sentada a su lado y come naranjas: “Do you like oranges?” (“¿Te gustan las naranjas?”). Cuando la niña contesta: “Yeah” (“Sí”), responde: “I got yogurt” (“Yo tengo yogur”).
Categoría 3.0Lectoescritura temprana
En esta categoría se describe cómo los bebés y los niños pequeños aprenden a relacionarse con libros, cuentos, canciones y rimas y empiezan a dar sentido a estas experiencias de lectoescritura. Aunque los bebés y los niños pequeños aún no aprenden a leer, están aprendiendo sobre la letra impresa y sobre cómo los cuentos, las canciones y las rimas son una forma de crear experiencias y conocimientos compartidos.
Edad: Nacimiento a 4 meses
Primeros cuatro meses
En los primeros cuatro meses de vida, las respuestas de los niños a los libros, cuentos, canciones y rimas son similares a sus respuestas de atención y comprensión de otras experiencias relacionadas con el lenguaje. Algunas de las primeras formas en que los bebés se relacionan con la lectoescritura son las siguientes:
- observar o escuchar la experiencia de un cuidador que les cuenta, verbalmente o utilizando señas, un cuento, les lee o les muestra un libro y les comunica sobre el libro (por ejemplo, pueden mirar la cara de una cuidadora que les está contando un cuento o leyendo un libro, o pueden estirar la mano para tocar un libro)
- responder a las canciones que se les cantan (por ejemplo, pueden hacer gorgoritos en respuesta a una canción o relajarse al escuchar una canción de cuna)
Edad: 4 a 36 meses
Fundamentos para edades de 4 a 11 meses, de 11 a 23 meses y de 23 a 36 meses.
Fundamento 3.1Participación a través de libros, cuentos, canciones y rimas
Indicadores
4 a 11 meses
Los niños observan o escuchan a un cuidador que cuenta un cuento breve, lee un libro corto o recita una canción o rima utilizando el lenguaje de señas o su voz. Los niños exploran libros e imágenes junto con un cuidador.
11 a 23 meses
Los niños observan o escuchan a una cuidadora que cuenta un cuento, lee un libro, recita una canción o una rima utilizando el lenguaje de señas o su voz. Los niños interactúan con los libros (por ejemplo, sosteniéndolos, explorando las tapas y las páginas o enseñándoselos a un cuidador). También participan señalando un libro, pasando las páginas o haciendo comentarios de una o dos palabras.
23 a 36 meses
Los niños participan en contar cuentos, libros, canciones o rimas mirando o escuchando, haciendo preguntas breves y comentarios. Demuestran una comprensión básica de cómo interactuar con un libro, por ejemplo, pasando las páginas. Los niños también demuestran una comprensión emergente de que el texto escrito representa palabras.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Emitir sonidos y agitar los brazos con entusiasmo cuando una cuidadora está recitando una canción o una rima infantil.
- Sostener un libro y tocar las páginas mientras un cuidador describe lo que hay en ellas.
- Observar a una cuidadora que cuenta un cuento utilizando lenguaje de señas estadounidense (ASL, por sus siglas en inglés).
- Hacer gorgoritos y balbucear en respuesta a un cuidador que le canta una canción de cuna o le cuenta un cuento.
- Meterse a la boca un libro de cartón mientras el cuidador lee el libro.
- Frotar la página de un libro para tocar y sentir mientras la cuidadora lee el libro.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Hacer movimientos con las manos como parte de una rima interactiva, como hacer palmadas con una rima en español, “Tortillitas para mamá” o mover las manos una canción en inglés, “The Wheels on the Bus” (Las ruedas del autobús).
- Intentar pasar las páginas de un libro, pasando más de una página a la vez y pasando las páginas en diferentes direcciones.
- Traer a una cuidadora un libro favorito para leer.
- Abrir un libro utilizando un palito de manualidades que un cuidador ha pegado en la portada para ayudar a la niña en sus habilidades de motricidad fina.
- Comunicar “suave” al tocar una página peluda en un libro de tocar y sentir.
- Extender los brazos para indicar “grande” cuando una cuidadora que está contando un cuento dice: “Show me how big you think the fish was” (Muéstrame qué tan grande crees que era el pez).
- Señalar un caracol de mar cuando un cuidador pregunta en mandarín: “Do you see the seashell? Where is the seashell?” (“¿Ves el caracol? ¿Dónde está el caracol?”) mientras lee un libro de buscar y encontrar.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Cantar algunas palabras repetitivas del coro de una canción conocida.
- Utilizar el dedo para pasar las páginas de una pantalla hacia delante y hacia atrás en un dispositivo accesible que esté aprendiendo a usar.
- Contar en mandarín, “一二三” (Uno, dos, tres) junto con un cuidador y otros niños mientras cuentan objetos en un tablero de fieltro como parte de una rima infantil.
- Comunicar su frase favorita de un cuento que han experimentado muchas veces cuando una cuidadora hace una pausa mientras cuenta la historia.
- Simular que lee un libro a un niño más pequeño o a un animal de peluche comunicando las imágenes de cada página y dando la vuelta al libro para mostrar la imagen.
- Examinar el texto del reverso de una caja de cereales y preguntar: “¿Qué dice esto?”, demostrando que comprende que el texto representa palabras.
Materiales impresos accesibles
Los niños ciegos o con dificultades visuales deben tener oportunidades diarias de relacionarse con los libros y la letra impresa. Los cuidadores pueden brindar estas oportunidades haciendo que los niños participen a través de libros para tocar y sentir, libros con letra grande o braille, libros ilustrados acompañados de objetos de tamaño natural que representen las imágenes del libro o audiolibros.
Fundamento 3.2Comprender el significado de libros y cuentos
Indicadores
4 a 11 meses
Los niños observan o escuchan a una cuidadora que cuenta un cuento breve, lee un libro corto o recita una canción o rima utilizando el lenguaje de señas o su voz. Los niños exploran libros e imágenes mientras que el cuidador lee.
11 a 23 meses
Los niños establecen conexiones entre palabras o acontecimientos de cuentos o libros y de la vida real. Los niños participan en la narración de cuentos y la lectura haciendo comentarios de una o dos palabras o señalando las páginas de un libro mientras balbucean, demostrando que comprenden elementos del cuento.
23 a 36 meses
Los niños muestran una comprensión básica de la idea principal o del tema de un cuento o libro que han vivido muchas veces.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Tocar la página de un libro mientras una cuidadora lee.
- Mirar o escuchar a un cuidador que cuenta un cuento utilizando señas o su voz.
- Levantar las tapas de un libro interactivo mientras la cuidadora lee, aunque no siempre en el momento adecuado del libro.
- Enfocarse en un cuidador que está moviendo los dedos del niño mientras canta una rima familiar en español, “Este dedito compró un huevito”.
- Mirar las imágenes que señala una cuidadora mientras lee un libro.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Tocar el sombrero de un personaje y decir “sombrero”, y luego tocar su propia cabeza.
- Brincar durante su parte favorita de un cuento conocido.
- Decir palabras conocidas en la lengua del hogar o hacer señas conocidas, como “taza” o “cama”, al ver las ilustraciones de un libro.
- Simular caerse y voltear por el suelo cuando se cae un personaje de un cuento conocido.
- Señalar las orejas, la nariz y la boca cuando un cuidador señala las ilustraciones de cada parte del cuerpo en un libro sobre cuerpos y caras.
- Decir “moon” (“luna”) al acariciar una ilustración que muestra una luna a través de una ventana y, luego, mirar hacia la ventana de su propia habitación para ver la luna.
Por ejemplo, un niño o niña podría...
- Señalar la ilustración de un personaje de un libro conocido mientras la cuidadora lee. Decir: “He’s doesn’t like the eggs” (“No le gustan los huevos”), demostrando que comprende el mensaje que se repite a lo largo del libro.
- Pedir a un cuidador que lea en la lengua del hogar “el libro de la bailarina”, que es un libro sobre una niña que está aprendiendo ballet y que es uno de los favoritos del niño.
- Desplazarse por la habitación haciendo sonidos de motor después de experimentar varias veces un libro sobre vehículos.
- Comunicar en español, “¡Chistoso!” después de experimentar una historia divertida muchas veces.
- Hacer sonidos de rugido mientras la cuidadora le cuenta un cuento popular sobre un oso, que la niña ya ha experimentado varias veces.
- Sonreír y mover las piernas mientras un cuidador lee la frase “piernas que bailan” del libro Brown Sugar Baby, que ambos han leído juntos varias veces.
Tradiciones narrativas
Muchas culturas tienen una rica tradición de narración de historias. Experimentar historias, cuentos populares y rimas invita a los niños a comprometerse con la lectoescritura de una manera que puede conectarlos con las prácticas culturales de sus familias y comunidades. Las tradiciones de narración de cuentos suelen denominarse “narración oral” para destacar que las historias se transmiten a medida que se cuentan, pero la narración de cuentos puede realizarse a través del lenguaje hablado o de señas.

